E Pluribus Unum: Filosofía de la Alteridad
ARTÍCULOS
Juan Pablo Martínez Ponce
1/16/20266 min read
En el año 2025 se estrenó una serie que merece un análisis filosófico. Estoy hablando de PLUR1BUS, producida por Vince Gilligan para Apple TV+. La historia se desarrolla en Albuquerque, Nuevo México, y su argumento es sumamente interesante: un virus extraterrestre que convierte a los seres humanos en una especie de mente colmena. Cuando la humanidad es contagiada, los pensamientos y vivencias de todas las personas se unifican, eliminando así el sentido de individualidad. En este escenario, el mundo vive sin guerras ni conflictos, pues nadie tiene intereses particulares. Sin embargo, para hacer más interesante la trama, resulta que trece personas son inmunes al virus y conservan su personalidad. La serie sigue los pasos de una de ellas, la escritora de novelas Carol Sturka. (Gilligan & Frost, 2025–presente).
Dr. Juan Pablo Martínez Ponce
Catedrático de la Universidad Autónoma de Chihuahua


El nombre de la serie (adaptado como PLUR1BUS) hace referencia a la famosa frase latina e pluribus unum que significa “de muchos, uno”. La frase fue utilizada desde el año de 1776 (aunque fue creada con anterioridad) cuando un comité designado por el Congreso Continental de los Estados Unidos de América la propuso para el sello oficial de esta nación (Deutsch, 1923). El nombre de esta serie se encuentra cargado de un contexto sociopolítico sumamente interesante, al mismo tiempo que nos ofrece la oportunidad de reflexionar acerca de la colectividad, la individualidad y, por supuesto, uno de los grandes temas filosóficos del siglo XX, la alteridad.
¿Qué es la alteridad?
La alteridad es un concepto de suma importancia dentro de la filosofía contemporánea y refiere a una condición de reconocimiento de los otros frente al yo. Es decir, la alteridad reconoce la existencia de los demás; pero no solo la reconoce, sino que la propone como centro de la reflexión ética. Grandes filosofías de la alteridad, como la de Emmanuel Lévinas (1961/2012) parten de un supuesto filosófico fundamental: la importancia de la alteridad no se encuentra en la diferencia entre los individuos, sino en el respeto y la responsabilidad mutua. Desde este supuesto, el mundo no es individual, sino compartido; no vivimos aislados, sino que siempre estamos en contacto con los demás, aun cuando este contacto no sea físico. Incluso cuando podamos imaginarnos siendo ermitaños y viviendo en una montaña, necesitamos de la relación de los demás, cuando menos para nacer y para desarrollarnos. Esta correlación exige una responsabilidad de acción ética.
Para dar cumplimiento a dicha responsabilidad, debemos reconocer que el otro tiene sus diferencias como persona única e irrepetible, pero también tiene sus semejanzas conmigo, las cuales lo posicionan como sujeto de los mismos derechos que yo. Esto solo es posible mediante la identificación del otro como alguien externo a mi voluntad y deseo. Yo no elijo por los demás, pues ellos tienen sus propias motivaciones y aspiraciones individuales. Este es el principio de la alteridad que se rompe en PLUR1BUS.
Dentro de la serie, el virus crea una identificación mental colectiva a través de una especie de unificación de la conciencia. Las personas de este mundo “contaminado” se refieren a sí mismas como “nosotros”, no como “yo”, pues ya no existe la conciencia individual. Lo que un individuo puede experimentar en cualquier parte del mundo es simultáneamente experimentado por todos los demás. Por lo tanto, ya no se puede hablar de personas en lo particular: niños, jóvenes, adultos y ancianos se convierten, mentalmente, en uno solo. Aunque esta premisa pudiera parecernos terrible, para los humanos contagiados representa un estado de plenitud y felicidad inagotable.
Sin embargo, esta idea de felicidad suprema mediante la colectividad y la disolución del ego levanta sospechas en Carol, quien desde un inicio es inmune al virus y permanece siendo ella misma. Según la nueva humanidad, Carol no puede participar del gozo de la unidad y, para solucionarlo, trabajan sin descanso hasta encontrar una “cura”. Evidentemente, para Carol, quien no quiere dejar de ser ella misma, esta idea suena más que aterradora. Su desconfianza es bastante comprensible, sobre todo desde la filosofía. La pregunta que se pone en juego aquí es si seríamos capaces de sacrificar nuestro yo individual a cambio de una promesa de felicidad absoluta.
¿Puedo seguir existiendo yo sin los otros?
La base de la filosofía de la alteridad es la existencia de un yo frente a un otro. Desde esta perspectiva, si no existen los demás, tendríamos dificultades para identificar nuestro propio yo. En la serie, la unidad total que experimentan las personas aparenta ser completamente feliz y placentera; sin embargo, los humanos, al ser uno solo mentalmente, no hablan entre sí, pues no necesitan hacerlo. Es como si nosotros tratáramos de hablar a nuestras manos o a nuestros pies. Esto no tiene sentido, sabiendo que estos miembros no son diferentes a nosotros, sino que forman parte de nuestro cuerpo. Ante ello, cabe preguntarnos si una unidad absoluta traería una felicidad plena o, por el contrario, una absoluta soledad. La unificación es igual a estar solos en el mundo, sin nadie con quien entablar un diálogo.
Por otro lado, si identificamos a la ética como una reflexión sobre el comportamiento y la acción en una sociedad o comunidad, cuando estas no existen, la ética de la alteridad tampoco es posible. Es cierto que la ética también tiene una dimensión respecto al cuidado de la naturaleza, incluidos los animales. En esta serie, los nuevos seres humanos se preocupan tanto por el entorno y poseen una ética de la no violencia tan estricta que son incapaces de matar a un animal o incluso arrancar una manzana de un árbol para comerla. Esto, sin duda alguna, es un despojo total de la humanidad. Con independencia del debate respecto a si una vida de esta naturaleza sería mejor o peor, podemos decir con certeza que, al menos, no sería una vida humana.
Carol representa la incomodidad del sistema
Por otro lado, los problemas filosóficos en PLUR1BUS no solo se pueden apreciar desde la disolución del ego. La perspectiva de los inmunes es también de suma importancia. Podemos asumir que Carol no es solamente una persona inmune al virus, sino que representa la incomodidad que surge de las relaciones interpersonales. En la vida con los demás pueden existir cosas que nos molesten de los otros: diferentes formas de actuar o de pensar. Ello no significa que los demás estén mal o que yo lo esté, sino que solamente representa formas únicas de vivir la vida. Esta pluralidad, lejos de llevarnos a la infelicidad, es lo que otorga un sentido único a la vida humana intersubjetiva.
La humanidad unificada quiere “curar” a Carol porque encarna esa figura del otro que es incómoda: que piensa por sí misma, que es diferente y que no hace caso a las aspiraciones de todos los demás. En la vida sociopolítica, la disidencia, la resistencia y la transgresión suelen ser fuertemente castigadas. Quien no piensa como los demás, quien no se deja llevar por las masas, se encuentra por lo menos segregado, pues la misma sociedad lo hace a un lado.
Dentro de la ética de la alteridad debemos estar conscientes de que los otros no obedecen nuestros deseos ni pueden ser exactamente iguales a como esperaríamos de ellos. Pero esta es, precisamente, la belleza de la alteridad: una capacidad de reconocer que el otro, a pesar de su pensamiento distinto e individual, puede coexistir conmigo en armonía. Una verdadera alteridad, al menos desde el pensamiento filosófico, no trata de imponer, sino de acompañar.
¿Es preferible un mundo sin violencia, pero sin alteridad?
Aparentemente, la nueva humanidad unificada es un paraíso. Pero, frente a ello, todavía podemos hacernos una pregunta más: ¿vale la pena salvar el mundo a cambio de sacrificar la totalidad del yo? Quizá para algunos siempre hemos sido parte de un todo, pero aún esta premisa requiere de la identificación de un yo. Pensar cualquier realidad desprovista de la identidad personal es solamente una especulación que bien vale la pena continuar vislumbrando en esta intrigante serie.
Referencias
Deutsch, M. E. (1923). E pluribus unum. The Classical Journal, 18(7), 387–407.
Levinas, E. (2012). Totalidad e infinito: Ensayo sobre la exterioridad (M. García-Baró, Trad.). Sígueme. (Obra original publicada en 1961).
Gilligan, V., & Frost, J. F. (Productores ejecutivos). (2025–presente). Plur1bus [Serie de televisión]. Apple TV+.
En este sitio web no solicitamos ningún tipo de información personal. Para contactarnos, por favor escribe un correo electrónico a filosofiaabierta@gmail.com