La terrible Mano de Dios. Filosofía de la Religión en Berserk
ARTÍCULOS
Alan Roberto Rentería Rentería
11/30/20258 min read
Dr. Alan Roberto Rentería Rentería
Estamos habituados a pensar que todas las religiones, a su modo y con sus dioses, prometen la salvación. Pero ¿qué sucede cuando una religión ofrece el infierno y no la gloria? Lo sagrado no siempre es pacífico, amigable, ni mucho menos agradable. Este es uno de los postulados centrales desde la perspectiva de la filosofía de la religión en Berserk.
Corría la década de los 80´s cuando se publicó uno de los mangas más famosos de toda la historia. No estamos hablando de Dragon Ball (lamentablemente), sino de Berserk, creado por el inigualable mangaka Kentaro Miura. Berserk sigue la historia de dos protagonistas: Griffith, el líder de la Banda del Halcón
La cosmogonía de Berserk
Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua
La gran mayoría de las religiones tienen una cosmogonía bien definida. La cosmogonía es un relato, generalmente mítico o religioso, que explica el origen y el orden del universo. En Berserk esta cosmogonía se presenta con un interesante grado de complejidad, no solo por la interacción temporal entre los diversos arcos narrativos, sino por la estructuración de los niveles de realidad en sus propios mundos.
El universo de Berserk está dividido en tres partes. En primer lugar, existe el Mundo Material, un espacio físico en donde habitan los seres humanos. Luego está el Mundo Astral, la morada de los espíritus. El Mundo Astral no es homogéneo, sino que posee distintos niveles, en los cuales se encuentran criaturas mágicas, ángeles y demonios, estos últimos considerados como dioses por las religiones politeístas de la historia. Finalmente, existe el Mundo de la Idea, el lugar de donde proviene la existencia: una referencia claramente platónica. Estos tres mundos se encuentran entrelazados y aparecen constantemente en la narración del manga.
Desde esta perspectiva, podemos decir que la cosmogonía de Berserk no es materialista, pues el mundo espiritual es sumamente importante. Tampoco es puramente espiritual, pues la lucha por el poder terreno es una constante en la historia. Más bien su cosmogonía ocurre entre la interacción concomitante de sus mundos: todos están estrechamente relacionados, y lo que ocurre en uno afectará a los otros. Una vez que hemos comprendido cómo se estructuran los niveles de realidad en Berserk, podemos entender por qué lo sagrado juega un papel decisivo en la historia.
y Guts, el Espadachín Negro. Ambos viven una historia intrincada, llena de batallas y peleas por el poder, pero también repleta de magia, religión y misticismo. En este mundo gran parte de los eventos giran alrededor de la fuerza de la causalidad y la idea de lo sagrado se convierte en un hilo conductor.


Lo sagrado puede ser inconmensurablemente terrible
Desde la perspectiva coloquial, cristiana y occidentalizada, solemos pensar en lo sagrado como algo bueno y deseable, pues inspira una connotación primordialmente redentora. En esta tradición, las manifestaciones de lo sagrado pueden asociarse a experiencias placenteras y por lo tanto deseables. Sin embargo, desde otras visiones no cristianas, lo sagrado puede ser algo más bien terrible. En la tradición abrahámica, por ejemplo, la figura de Dios se presentaba repetidamente iracunda y vengativa. La historia bíblica del Antiguo Testamente narra cómo la interacción con los objetos sagrados podía ocasionar la muerte. Por ejemplo, si alguien se acercaba al Arca de la Alianza, su atrevimiento implicaba una muerte instantánea, pues despertaba el “furor” de Yahvé.[1] En el Antiguo Testamento, a diferencia del cristianismo, la presencia de Dios usualmente no tenía nada cercano a la tranquilidad, sino que estaba rodeada de violencia, estremecimiento y miedo. Aun así, a pesar de que Dios ordene matanzas y se aparezca en enormes columnas de fuego, sorprendentemente todo esto sigue formando parte indiscutible del fenómeno de lo sagrado.
Para el gran filósofo de la religión Mircea Eliade, lo sagrado no implica una percepción necesariamente agradable, sino que se configura como algo diferente a lo normal o lo cotidiano. Lo sagrado es lo distinto, y por ello no todas las personas pueden comprenderlo y mucho menos resultarles afable. Mircea Eliade propone que lo sagrado se comprende, en parte, desde su contraposición con lo profano: la sacralidad no tiene por qué ser agradable, pues su característica principal es ofrecer un tiempo, un lugar o una visión del mundo radicalmente distinta a cualquier otra[2]. Lo sagrado se convierte así en algo inaccesible por la cotidianeidad, inefable y fuera de lo normal. Todos estos rasgos se conjuntan de manera formidable en el suceso del eclipse en la historia de Berserk.
[1] Este pasaje bíblico puede encontrarse en 2 Samuel 6:6-7 y en 1 Crónicas 13:9-10.
[2] Cfr. Eliade, Mircea. Lo sagrado y lo profano.
El eclipse y la hierofanía
Alerta de spoilers a partir de aquí
Sin duda uno de los mejores episodios de Berserk (y podríamos decir que de toda la historia de los mangas) es el eclipse. Después de rescatar a Griffith, la Banda del Halcón es sacrificada por su líder, quien termina cumpliendo su destino y se transforma en un miembro de la mano de Dios. Este proceso de transfiguración, en donde un mortal se convierte en un ser divino, es todo un ritual que apunta hacia una idea recurrente en el manga: la hierofanía.
La palabra hierofanía proviene del griego hieros, que significa sagrado y faneia que significa manifestación. En un sentido literal, la hierofanía es un evento, proceso, situación o fenómeno en donde lo sagrado se muestra. A lo sagrado no le basta con ser distinto, sino que se revela constantemente. Desde la fenomenología de la Religión, la manifestación de lo sagrado aparece de una forma muy particular: la dotación de sentido total.
Para Mircea Eliade, lo sagrado es una forma de ser en el mundo[1] porque cambia la manera en que estamos y comprendemos todo lo que nos rodea. A partir de una manifestación de lo sagrado ocurre, necesariamente, una transformación de visión: quien ha tenido una experiencia hierofánica vive y comprende todo de una forma distinta. Cuando lo sagrado se muestra, este acontecimiento no puede ser menos que sublime; la vida, la naturaleza, la ética y cualquier otro fenómeno o vivencia, han de cambiar profundamente.
En Berserk, el eclipse es quizá la máxima manifestación de la sacralidad. Sin embargo, la hierofanía acontece desde dos experiencias radicalmente distintas. La primera es la vivencia del propio Griffith quien, para aceptar su destino, se entrega de forma total a la experiencia de la transfiguración: debe pasar un proceso de cambio en donde dejará a su antiguo yo[2] para convertirse en Femto, un ser divino miembro de la mano de Dios. Esta ascención requiere un sacrificio: entregar a sus amigos a un baño de sangre, muerte y dolor. El sacrificio del eclipse, como punto toral de la historia, también está ligado a la religión desde su etimología, pues proviene de las palabras latinas sacrum (sagrado) y facere (hacer). El sacrificio de la Banda no es solo una muerte violenta y despiadada, sino una forma ritual tradicional que toma algo profano y lo convierte en algo sagrado.
Este artículo no trata sobre la moral o la ética en Berserk, sino sobre la filosofía de la religión. Desde esta última perspectiva, puede comprenderse (más no justificarse) la elección de Griffith. La presencia de lo sagrado transforma completamente su visión; si convertirse en un ser divino requiere un “pequeño” sacrificio, él está dispuesto a aceptarlo, sin dubitaciones, pues le espera algo más grande que todo lo que ha conocido hasta ahora. Esta es precisamente la dotación de sentido en la hierofanía. Una experiencia de lo sagrado es radicalmente transformadora. El bien y el mal se acoplan a la propia experiencia, pues emanan de ella. Por tanto, aunque Griffith se convierta en el gran villano de la historia, desde su punto de vista el sacrificio está justificado, pues es un sacrificio a la divinidad misma.
Por otro lado, la experiencia de lo sagrado en el evento del eclipse es abrumadoramente distinta para Guts, Casca y los demás miembros de la Banda del Halcón. En este acto ritual son ellos quienes se convierten en los sacrificios: desde su vivencia, la experiencia de lo santo es presenciar el mismo infierno. La mano de Dios parece deleitarse ante el festín carnal de sufrimiento extremo por el que atraviesan los sacrificios vivientes. La manifestación de las divinidades, aunque sagrada, es profundamente aterradora, al nivel de poder enloquecer a cualquiera. De hecho, esto le ocurre a Casca, pues a partir de la experiencia del eclipse, queda fuera de sí, convirtiéndose en otra persona ausente de la realidad. Para Guts no es menos difícil, ya que el horror de esa manifestación divina lo perseguirá por el resto de la historia.
Como hemos dicho, lo sagrado no está relacionado directamente con una buena experiencia, sino con una disrupción. La hierofanía, desde esta fenomenología de la religión, es resignificadora y transformadora, pero en Berserk también es profundamente oscura. La característica más básica de la manifestación de lo sagrado es un cambio en la forma de ver el mundo, y este cambio no necesariamente es bueno.
[1] Al abordar este concepto, Eliade hace una referencia fenomenológica a los existenciarios de Heidegger. Desde su perspectiva, podemos identificar que lo sagrado es una estructura ontológica más de la persona.
[2] “Dejar al antiguo yo” es una frase de San Agustín de Hipona que narra el proceso de su conversión. En su historia plasmada en Las confesiones, Agustín afirma que la conversión (un encuentro directo con lo sagrado) es algo estremecedor, que lo llena de miedo y lo pone a temblar. Cfr. Las confesiones, Libro VIII.
¿Hay una crítica a la religión institucional en Berserk?
En Midland, lugar en donde se desenvuelve gran parte de la historia, existe una religión oficial, independiente de la mano de Dios. La religión de Midland es monoteísta, tiene una Santa Sede, un Papa, conventos, sacerdotes, un ejército para cazar herejes y se encuentra en constante guerra con los Kushan, una nación pagana con religión politeísta. No es difícil encontrar la parodia que Miura hace aquí sobre el catolicismo. Sin embargo, queda claro que la religión de la Santa Sede tiene una teología equivocada, y por lo tanto no es una religión verdadera. Por ejemplo, cuando Farnese (comandanta de los Caballeros de la Santa Cadena) se encuentra muy apegada a su fe, esta le impide ver el mundo astral y toda la verdad que se esconde tras este.
La religión monoteísta de Midland parece ocultar la verdad, o por lo menos desconocerla. Quienes están entregados totalmente a la religión son incapaces de observar la realidad, y solo hasta el momento en que aceptan que existen otros mundos y seres, pueden observarlos. Por cierto, algo curioso ocurre con el Papa, pues al tener una visión, comienza a creer que Femto es una especie de Mesías, y actúa en aparente contradicción con su propia teología. Este es otro claro ejemplo de la hierofanía en su horizonte de resignificación: cuando una persona tiene una experiencia de lo sagrado, esta es tan profunda que puede cambiar sus creencias más arraigadas.
Más temas por tratar
Lo sagrado y la hierofanía no es el único tema dentro de la filosofía de la religión en Berserk. Por ejemplo, podemos mencionar también los intrincados niveles metafísicos entre el mundo material y los mundos espirituales, o la fuerza del destino y de la causalidad. También encontramos las características básicas del camino del héroe[1] en Guts y especialmente en Griffith.
Por ahora, nos basta con introducir la manera en que la fenomenología de la religión puede aclarar algunos temas respecto a los sucesos y comportamientos en este maravilloso universo del manga.
[1] Esta idea es desarrollada por Joseph Campbell en su libro El héroe de las mil caras. Campbell afirma que todas las tradiciones religiosas comparten un monomito: el mesías o el héroe, cuya historia es siempre similar y atraviesa por los mismos caminos.
Referencias:
Agustín, S. (2006). Confesiones. Prana.
Campbell, J. (1998). El Heroe de las Mil Caras: Psicoanalisis del Mito. Fondo de Cultura Economica.
Casa de la Biblia. (2019). Biblia de America. Catholic Book Publishing.
Eliade, M. (1998). Sagrado y Lo Profano, Lo. Ediciones Paidos Iberica.
En este sitio web no solicitamos ningún tipo de información personal. Para contactarnos, por favor escribe un correo electrónico a filosofiaabierta@gmail.com